Nueva Ley de Economía Circular: implicaciones para los municipios
- Rubén Fernández
- hace 5 días
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El 19 de enero de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se expide la Ley General de Economía Circular, una legislación que representa un cambio fundamental en la forma como los tres órdenes de gobierno abordarán la gestión de residuos, el desarrollo económico y la protección ambiental. Para los gobiernos municipales, esta ley no solo establece nuevas obligaciones, sino que también abre oportunidades significativas para la transformación de sus políticas públicas locales.
¿Qué es la Economía Circular?
La nueva ley define la economía circular como un modelo económico de producción y consumo sostenible que busca disminuir el impacto ambiental mediante ciclos que permiten la permanencia y reintegración sustentable de los materiales a la economía. Este modelo se fundamenta en tres principios rectores: eliminar residuos y contaminación, mantener productos y materiales en uso, y regenerar los sistemas naturales.
Este enfoque representa un cambio radical del modelo lineal tradicional de "extraer, producir, usar y desechar" hacia un sistema donde los recursos se mantienen en circulación el mayor tiempo posible, maximizando su valor y minimizando los residuos.
Competencias y Atribuciones Municipales
El artículo 9 de la ley establece las atribuciones municipales, que pueden parecer limitadas en una primera lectura, pero que en realidad representan áreas estratégicas de intervención:
1. Gestión de Residuos Sólidos Urbanos
Los municipios deben aplicar, en el ejercicio de sus funciones de manejo integral de residuos sólidos urbanos, las disposiciones de la LGPGIR que impliquen la ejecución de los principios y criterios de economía circular. Esto significa que la recolección, separación y disposición de residuos ya no puede verse como una simple función de limpia pública, sino como un componente esencial de un sistema circular que recupera valor de los materiales.
2. Programas Municipales de Economía Circular
Los municipios tienen la obligación de elaborar y presentar programas de fomento y desarrollo en materia de economía circular, alineados con el Programa Nacional. Esta atribución es fundamental porque permite a cada municipio adaptar los principios generales a sus realidades locales, considerando sus capacidades, vocaciones económicas y necesidades específicas.
3. Promoción de Modelos Circulares
En coordinación con las entidades federativas, los municipios participarán en la promoción de modelos de economía circular. Esto incluye fomentar prácticas de economía local, colaborativa y solidaria, así como el emprendimiento basado en principios circulares.
4. Desarrollo de Capacidades
Los municipios deben promover y desarrollar proyectos para la mejora continua de las capacidades laborales y productivas de las personas trabajadoras, alineados con el modelo circular.
5. Educación y Cultura Ciudadana
Una atribución crucial es brindar información y capacitación a la población, desarrollando campañas en materia de economía circular. El municipio es el nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía y, por tanto, el más efectivo para impulsar cambios culturales en los patrones de consumo y manejo de residuos.
Implicaciones Presupuestarias y Operativas
La ley establece en su artículo transitorio séptimo que las erogaciones se realizarán con cargo al presupuesto aprobado, mediante movimientos compensados, sin incrementar presupuestos regularizables. Para los municipios, esto significa que deberán:
Reasignar recursos existentes para cumplir con las nuevas obligaciones
Buscar sinergias entre programas existentes
Explorar mecanismos de colaboración intermunicipal y con otros órdenes de gobierno
Identificar oportunidades de financiamiento a través de convenios de coordinación con la federación y el estado
El Rol del Municipio en el Sistema Nacional de Economía Circular
Aunque el artículo 5 no incluye a los municipios como integrantes formales del Sistema Nacional de Economía Circular, sí establece que pueden asistir a las sesiones cuando lo consideren la Presidencia del Sistema o por acuerdo de sus integrantes. Esta disposición, aunque pudiera considerarse como un reconocimiento menor, en realidad representa una oportunidad para que los municipios con mayor capacidad técnica y experiencia en economía circular participen activamente en la definición de políticas nacionales.
Coordinación Intergubernamental
La ley prevé en su artículo 6, fracción XV, que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales brindará asesoría y asistencia técnica a los municipios en la formulación e implementación de proyectos y programas, conforme a los convenios de coordinación que se celebren. Esta disposición es fundamental porque reconoce las asimetrías en capacidades técnicas y presupuestarias entre municipios.
Los municipios deben aprovechar esta disposición para:
Solicitar apoyo técnico para la elaboración de sus programas municipales
Acceder a capacitación especializada
Obtener recursos adicionales mediante convenios específicos
Participar en proyectos piloto de economía circular
Reciclaje Inclusivo: Una Oportunidad para la Justicia Social
La ley reconoce y promueve el reciclaje inclusivo, definido como modelos de gestión integral que reconocen el trabajo de las personas recicladoras de base o pepenadoras y promueven su inclusión. Para los municipios, esto representa una obligación de dignificar y formalizar una actividad que históricamente ha operado en condiciones precarias.
Los gobiernos municipales deberán desarrollar esquemas que:
Reconozcan formalmente la labor de los pepenadores
Integren a estas personas en los sistemas municipales de gestión de residuos
Garanticen condiciones laborales dignas y seguras
Promuevan la organización y profesionalización de este sector
Reconversión de Rellenos Sanitarios
El artículo transitorio sexto establece que, dentro del plazo de cinco años, los rellenos sanitarios autorizados iniciarán un proceso progresivo de reconversión para reducir la disposición final y promover su integración en el modelo de economía circular. Esta disposición tiene implicaciones mayúsculas para los municipios que operan rellenos sanitarios o que depositan sus residuos en ellos.
Los municipios deberán:
Desarrollar estrategias de reducción progresiva de residuos enviados a disposición final
Implementar programas robustos de separación en fuente
Establecer centros de acopio y valorización de materiales
Explorar tecnologías de aprovechamiento energético de residuos
Planear la reconversión de los sitios de disposición final existentes
Armonización Legislativa
El artículo transitorio cuarto establece que las legislaturas de las entidades federativas tienen 180 días naturales para armonizar su legislación. Sin embargo, la experiencia nos indica que el proceso de armonización a nivel local, particularmente en los reglamentos municipales, tomará más tiempo.
Los municipios deben anticiparse y comenzar a trabajar en:
La actualización de sus reglamentos de limpia
La modificación de sus bandos de policía y gobierno
La adecuación de reglamentos de desarrollo urbano para incorporar criterios de circularidad
La creación de disposiciones específicas sobre separación de residuos y responsabilidades de los generadores
Responsabilidad Extendida del Productor y el Municipio
Aunque la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) recae principalmente en los productores e importadores, los municipios juegan un papel facilitador crucial. La ley prevé que los acuerdos generales de implementación de la REP establecerán metas y mecanismos de circularidad que requerirán infraestructura local de acopio y separación.
Los municipios deberán:
Facilitar el establecimiento de centros de acopio
Coordinar con los organismos coordinadores de productores
Supervisar el cumplimiento de las obligaciones de los productores en su territorio
Integrar los sistemas de REP con los programas municipales de gestión de residuos
Educación y Cultura Ambiental: El Corazón del Cambio
El artículo 31 establece que los tres órdenes de gobierno deben promover la participación social en la transición hacia modelos de economía circular. Para los municipios, esta es quizás la atribución más importante y la que puede generar mayor impacto a mediano y largo plazo.
Los municipios están en la mejor posición para:
Desarrollar campañas de comunicación adaptadas a las realidades locales
Implementar programas escolares en coordinación con escuelas locales
Organizar ferias, exposiciones y eventos que promuevan la economía circular
Fomentar el emprendimiento verde a nivel local
Promover redes de consumo responsable y economía colaborativa
Oportunidades de Desarrollo Económico Local
La economía circular no es solo una política ambiental; es también una estrategia de desarrollo económico. Los municipios pueden aprovechar esta ley para:
Atraer inversiones en empresas de reciclaje y valorización
Promover clusters de economía circular
Desarrollar mercados locales de materias primas secundarias
Fomentar la innovación en diseño de productos y servicios circulares
Crear empleos verdes en sus territorios
Desafíos y Recomendaciones
Desafíos principales:
Capacidades técnicas limitadas: Muchos municipios, especialmente los pequeños y rurales, carecen del personal técnico especializado para implementar programas de economía circular.
Restricciones presupuestarias: La disposición de movimientos compensados significa que los municipios deberán hacer más con los mismos recursos.
Infraestructura insuficiente: La mayoría de los municipios no cuenta con la infraestructura necesaria para la separación, acopio y valorización de residuos.
Resistencia cultural: Cambiar décadas de hábitos de consumo y disposición de residuos requiere esfuerzos sostenidos de educación y concientización.
Recomendaciones:
Iniciar con diagnósticos locales: Cada municipio debe conocer su realidad específica en términos de generación y composición de residuos, capacidades institucionales y potencial económico.
Fomentar la colaboración intermunicipal: Los municipios pequeños pueden unirse para desarrollar infraestructura compartida y programas conjuntos.
Aprovechar la asistencia federal y estatal: Los convenios de coordinación son fundamentales para acceder a recursos técnicos y financieros.
Involucrar al sector privado: La economía circular requiere alianzas público-privadas efectivas.
Priorizar la educación: Invertir en cultura ambiental es la inversión más rentable a largo plazo.
Comenzar con proyectos piloto: No es necesario transformar todo el sistema de inmediato; proyectos piloto bien diseñados pueden demostrar viabilidad y generar aprendizajes.
Conclusión
La Ley General de Economía Circular representa una oportunidad histórica para que los municipios mexicanos transformen su relación con los residuos y el desarrollo económico. Aunque las atribuciones municipales puedan parecer limitadas en el texto de la ley, la realidad es que los municipios son actores fundamentales en la implementación práctica del modelo circular.
El éxito de esta transición dependerá en gran medida de la capacidad de los gobiernos municipales para adaptarse, innovar y colaborar. Los municipios que anticipen estos cambios y comiencen a desarrollar capacidades desde ahora tendrán una ventaja significativa, no solo en términos de cumplimiento normativo, sino en términos de desarrollo económico sustentable, mejora en la calidad de vida de sus habitantes y protección del medio ambiente.
La economía circular no es una carga adicional para los municipios; es una hoja de ruta hacia comunidades más prósperas, resilientes y sustentables. El momento de actuar es ahora.
